La calidad y durabilidad de un Sistema SATE, no depende únicamente de la correcta colocación de las placas aislantes o del revestimiento final. Es esencial tener presenta la buena ejecución de los puntos singulares, encuentros entre el sistema y otros elementos constructivos donde cambian las condiciones geométricas, mecánicas o de exposición.
La experiencia demuestra que la mayoría de las incidencias en un SATE no aparecen sobre las superficies continuas de fachada, sino en los puntos singulares.
Un correcto tratamiento de arranques, remates superiores, vierteaguas, esquinas y huecos permite mantener la continuidad del aislamiento, garantizar la estanqueidad frente al agua y evitar patologías como fisuras, humedades o desprendimientos prematuros.
Por ello, la correcta resolución de estos detalles debe considerarse una parte esencial del diseño y de la ejecución del sistema, respetando siempre las soluciones previstas por el fabricante y los documentos de evaluación técnica aplicables
Se denominan puntos singulares todas aquellas zonas donde el SATE cambia de plano o entra en contacto con otro elemento de la envolvente. Los más habituales son:
En estas zonas aparecen mayores solicitaciones que requieren soluciones constructivas específicas.
Un SATE debe funcionar como una envolvente continua. Esto significa que el aislamiento, el mortero base armado, la malla y el revestimiento deben mantener la continuidad incluso en los cambios de plano. Cuando esta continuidad se rompe aparecen: puentes térmicos, filtraciones, condensaciones y fisuraciones.
El arranque constituye uno de los puntos más sensibles de todo el SATE. Su misión consiste en:
Perfil de arranque: se emplea un perfil metálico o de PVC perfectamente nivelado, que debe quedar fijado al soporte y sirve de apoyo para las placas, garantizando su alineación, protegiendo el borde inferior y facilitando su acabado.:
Protección frente a humedad: cuando el sistema arranca cerca del terreno deben respetarse las recomendaciones del fabricante respecto a:
El encuentro del SATE con cubiertas, petos o coronaciones debe impedir la entrada de agua detrás del aislamiento. Siempre debe garantizarse la evacuación del agua hacia el exterior. Un remate mal ejecutado puede provocar:
Las soluciones habituales incorporan: perfiles de remate – albardillas – chapas metálicas – goterones
El vierteaguas constituye uno de los elementos más importantes para la durabilidad del sistema. Debe de cumplir simultáneamente varias funciones como evacuar el agua y proteger la fachada, así como evitar retornos de agua e impedir filtraciones.:
Para ello es imprescindible que:
Las esquinas exteriores concentran gran parte de los impactos que recibe una fachada, por ello no deben ejecutarse únicamente con mortero y malla y se deben utilizan perfiles específicos con malla integrada que permiten, mantener la geometría, aumentar la resistencia, repartir tensiones y mejorar los acabados.
Los huecos constituyen probablemente el punto singular que más patologías genera cuando se ejecutan incorrectamente. Las causas principales son por concentración de tensiones y movimientos en la carpintería así como cambios térmicos y filtraciones.
Es uno de los detalles más importantes del sistema, antes de colocar la malla general deben instalarse piezas diagonales de refuerzo en las cuatro esquinas del hueco. Estás piezas ayudan a absorber las tensiones que aparecen en las esquinas y reducen significativamente el riesgo de fisuración.