La durabilidad de una reparación de hormigón depende de numerosos factores: un correcto diagnóstico, la elección del mortero adecuado, la preparación del soporte y una ejecución conforme a las buenas prácticas. Entre estos aspectos, uno de los que genera más dudas es la utilización del puente de unión o puente de adherencia.
Aunque con frecuencia se considera un elemento imprescindible, la realidad es que no todas las reparaciones requieren su utilización. Conocer cuándo resulta necesario y cuándo puede sustituirse por una correcta preparación del soporte es fundamental para conseguir reparaciones duraderas y técnicamente fiables.
Se denomina puente de unión, al producto que se aplica entre el hormigón existente y el nuevo mortero de reparación con el objetivo de mejorar la adherencia entre ambos materiales.
Dependiendo del sistema de reparación, estos productos pueden estar formulados a base de:
Su función principal es favorecer la transmisión de esfuerzos entre el soporte existente y el mortero nuevo, reduciendo el riesgo de desprendimientos o pérdidas de adherencia.
La serie de normas UNE-EN 1504, referencia europea para la reparación del hormigón, concede una enorme importancia a la preparación del soporte.
Un hormigón correctamente saneado, limpio, rugoso y humedecido suele proporcionar una adherencia suficiente para la mayoría de los morteros de reparación certificados.
De hecho, muchos fabricantes de morteros de reparación indican expresamente que la humectación del soporte hasta alcanzar el estado SSD (Saturated Surface Dry) constituye un procedimiento adecuado, sin necesidad de aplicar un puente de unión adicional.
Cuando la reparación debe transmitir importantes esfuerzos mecánicos y el proyectista o el fabricante del sistema así lo especifican.
En superficies muy compactas o lisas donde la adherencia mecánica puede resultar insuficiente.
Existen productos cementosos que actúan simultáneamente como:
Esta solución simplifica la ejecución y mejora la compatibilidad del sistema.
Los morteros de reparación forman parte de sistemas completos ensayados. Si la ficha técnica exige un determinado puente de unión, éste debe utilizarse para garantizar las prestaciones declaradas.
Ningún puente de unión puede compensar una mala preparación del soporte. Antes de iniciar cualquier reparación es imprescindible:
La adherencia final depende en gran medida de esta fase previa.
Cuando el sistema requiere puente de unión, la aplicación debe seguir rigurosamente las indicaciones del fabricante.
Como criterio general:
En numerosos puentes cementosos el mortero debe colocarse mientras el puente de unión permanece fresco, ya que así se consigue la unión química y mecánica prevista por el sistema.
En obra, los fallos más frecuenten que comprometen la reparación son:
Todos ellos pueden provocar pérdidas de adherencia y reducir significativamente la vida útil de la reparación.
Como criterio general puede establecerse que el puente de unión es un elemento de gran utilidad, pero no constituye una solución universal.
En muchas reparaciones, un soporte correctamente preparado y humedecido proporciona una adherencia perfectamente adecuada sin necesidad de su utilización. Sin embargo, cuando el fabricante del sistema lo prescribe o las condiciones de la intervención lo aconsejan, el empleo de un puente de unión compatible resulta esencial para garantizar la durabilidad de la reparación.
Como en cualquier intervención sobre estructuras de hormigón, el éxito no depende únicamente de la calidad del mortero empleado, sino del correcto funcionamiento de todo el sistema de reparación, desde la preparación del soporte hasta el curado final.
Sobre ANFAPA
Fundada en 1987, es la Asociación de Fabricantes de Morteros y SATE Sistemas de Aislamiento Térmico por el Exterior que representa al 90% de los fabricantes de morteros de albañilería, morteros técnicos y sistemas de aislamiento térmico por el exterior SATE.
Actualmente, ANFAPA cuenta con 45 empresas asociadas y 28 patrocinadores, que aportan innovación y colaboración para promover la calidad de los morteros y los sistemas SATE, así como para desarrollar nuevos proyectos y representar los intereses del sector ante las instituciones. ANFAPA alcanza un volumen de negocio de casi 1.430 millones de euros, 384 almacenes, cerca de 100 fábricas y 4.400 empleados, consolidándose como un referente en el sector de la construcción.
ANFAPA actúa como representante único de los intereses de sus Asociados ante las distintas administraciones públicas e instituciones privadas, promueve la calidad de los morteros y de los sistemas de aislamiento térmico por el exterior, así como la promoción y desarrollo de sus productos, proyectos y sistemas defendiendo la buena práctica en el sector potenciando un observatorio de calidad del producto.
Junto a ellos, la neutralidad climática, la economía circular, la innovación, la digitalización y las nuevas tecnologías son los principales retos que prevé afrontar ANFAPA en los próximos años.
