Los morteros flexibles de Molins ofrecen una solución eficaz para garantizar la estanqueidad y prolongar la vida útil de las piscinas
Con la llegada del verano y la previsión de temperaturas elevadas, la puesta a punto de las piscinas vuelve a situarse entre las prioridades de particulares y comunidades. Aunque la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) aún no ha publicado su previsión oficial para la temporada estival, las abundantes lluvias registradas durante la primavera han mejorado significativamente las reservas hídricas, lo que permite afrontar los próximos meses con mayor tranquilidad y sin las restricciones que marcaron años anteriores.
En este contexto, expertos del sector destacan la importancia de la impermeabilización como una medida fundamental no solo para evitar pérdidas de agua, sino también para mejorar la sostenibilidad y reducir costes de mantenimiento a largo plazo.
Según Construction Solutions de Molins, especializada en soluciones integrales para la construcción, las piscinas de obra continúan siendo una de las alternativas más valoradas por su durabilidad y capacidad de adaptación a diferentes diseños. Sin embargo, su correcto funcionamiento depende en gran medida de una impermeabilización profesional y planificada desde las fases iniciales del proyecto.
Los especialistas de la compañía señalan una serie de aspectos clave para garantizar una impermeabilización eficaz:
1. Respetar el tiempo de curado del hormigón
Antes de aplicar cualquier producto impermeabilizante, es fundamental permitir que el hormigón complete su proceso de curado, que puede oscilar entre 28 y 60 días. Este periodo ayuda a prevenir futuras fisuras y problemas estructurales.
2. Preparar adecuadamente la superficie
La eliminación de imperfecciones mediante lijado o la utilización de morteros de reparación favorece una correcta adherencia de los materiales impermeabilizantes y mejora su rendimiento.
3. Apostar por morteros impermeabilizantes flexibles
Los morteros flexibles capaces de resistir cambios de presión y temperatura se presentan como una de las soluciones más eficaces para piscinas expuestas a la acción del agua y de productos químicos. En este ámbito, Molins destaca el uso de PROPAM® IMPE FLEXITEC, un producto diseñado para adaptarse a los movimientos naturales de la estructura sin comprometer su capacidad impermeabilizante, especialmente en grandes superficies.
4. Contar con profesionales especializados
La correcta aplicación de los materiales resulta determinante para garantizar la estanqueidad de la instalación. Una ejecución inadecuada puede comprometer incluso las prestaciones de los productos más avanzados.
5. Realizar un mantenimiento periódico
La revisión periódica de juntas y zonas sensibles contribuye a prevenir incidencias futuras. Para el sellado de juntas, grietas y fisuras, la compañía recomienda soluciones como PROPAM® TAPE SEAL, una banda elastomérica termoplástica que se integra fácilmente con los sistemas impermeabilizantes y aporta una protección duradera.
Los expertos recuerdan que una piscina correctamente impermeabilizada no solo evita fugas, sino que también protege los materiales constructivos, mejora el aislamiento y contribuye a prevenir daños estructurales. La utilización de productos de calidad, capaces de absorber los movimientos naturales del vaso de la piscina, permite prolongar su vida útil y reducir la necesidad de intervenciones costosas.
De este modo, la impermeabilización se posiciona como una inversión estratégica para afrontar el verano con mayores garantías de eficiencia, ahorro y sostenibilidad.
