La rehabilitación de edificios, las obras en fachadas y el mantenimiento industrial han disparado el uso de sistemas modulares de acceso en buena parte de Europa. Este aumento de la demanda ha incrementado también los servicios de alquiler de andamios europeos, cuya base comercial está constituida principalmente por constructoras, empresas de reformas y profesionales de mantenimiento que necesitan trabajar con cierta rapidez y seguridad.
El motivo es bastante simple: no todas las obras requieren el mismo montaje ni la misma duración. Al fin y al cabo, comprar material para cada proyecto puede acabar generando más costes de almacenamiento, transporte y mantenimiento de los que muchas empresas están dispuestas a asumir.
Cuando se habla de andamio europeo normalmente se hace referencia a sistemas modulares homologados que cumplen normativas como UNE-EN 12810 y UNE-EN 12811. Son estructuras diseñadas para facilitar trabajos temporales en altura con mayores garantías de estabilidad y seguridad.
Buena parte del crecimiento del sector tiene relación con la rehabilitación energética de edificios y la modernización de infraestructuras urbanas. Cada vez hay más intervenciones en fachadas, cubiertas o envolventes donde el acceso temporal resulta imprescindible.
Eso por no hablar del endurecimiento de las exigencias de seguridad laboral. Las empresas ya no se limitan a contar con estructuras funcionales; también necesitan sistemas certificados que reduzcan riesgos y cumplan con la normativa vigente.
En ciudades densas, además, los tiempos de montaje y desmontaje son más importantes si cabe que los de cualquier otro municipio. Los sistemas europeos modulares permiten trabajar con mayor rapidez y adaptar mejor el andamio a calles estrechas o edificios con geometrías complejas.
Aunque el mercado de venta sigue siendo importante, el alquiler ha ganado bastante terreno durante los últimos años. Sobre todo entre las empresas que llevan varias obras al mismo tiempo o que necesitan adaptar los recursos a la carga de trabajo de cada fase. El ahorro inicial es probablemente el factor más importante, aunque no el único que explica el crecimiento de este servicio.
Alquilar también evita tener que almacenar el material una vez terminada la obra, ocuparse de la reposición de piezas, del transporte o del mantenimiento. En trabajos puntuales o en empresas con varias intervenciones abiertas al mismo tiempo, gestionar todo ese material puede acabar siendo más complejo de lo previsto. Otro aspecto a considerar tiene que ver con la capacidad de reacción.
En rehabilitación y obra urbana, los plazos suelen ser ajustados y cualquier retraso afecta directamente a la planificación general del proyecto. Empresas como Andamios Madrid han conseguido posicionarse como una referencia dentro del sector precisamente por la disponibilidad y servicio que ofrecen en la Comunidad Autónoma.